Era enero de 2017. Aquella mañana como cualquier otra, en un colegio de la ciudad de Monterrey, todo parecía tranquilo, los padres y madres acompañaban a sus hijos a la entrada del centro educativo para que, en unos minutos -cada uno- ingresara a sus aulas para dar inicio a sus actividades escolares. Sin embargo, aquella tranquilidad neolenense en poco tiempo se vería alterada por un hecho del que -para entonces- solo se tenían noticias por lo que suele pasar en el país vecino: un adolescente llegó cargado con una pistola para que poco después de las 8 am, la sacara de su mochila y desde su butaca comenzara a dispararle a sus compañeros y maestra; para que después de 7 disparon, el arma la dirigiera a su cabeza y se quitara la vida. Aquel lamentable evento fue grabado por las cámaras de seguridad del salón de clases, para que -en pocos minutos- México y el mundo fueran testigos de aquel desafortunado y lamentable hecho.
Casos como estos, si bien pueden ser comunes en Estados Unidos, lo cierto es que a lo largo del actual siglo, cada vez más adolescentes y jóvenes en otros países, se ven involucrado en acontecimientos que pueder ser la evidencia del posible deterioro de la salud mental que viven sus protagonistas, pero también tambén de algunos otros factores o variables que pueden escapar a la comprensión humana, incluso de los propios especialistas; pues tal como se ha visto en distintas series policiácas, documentales y películas, la razón de fondo del porqué un joven decide tomar un arma para masacrar a sus compañeros de colegio, sigue siendo complejo, aun cuando hay evidencias circunstanciales que suelen llevar a la autoridad a señalar que algo que leían, veían o jugaban, pudo ser el factor detonante de sus actos criminales.
Van Sant (Drugstore Cowboy, 1989; My own private Idaho, 1991; Todo por un sueño, 1995; Descubriendo a Forrester, 2000), director, guinista y productor independiente norteamericano, a quienes se llegó a conocer al inicio de su carrera con un conspicuo representante del New Queer Cinema, con su Elephant (2003), su duodécima película recrea, pero sobre todo logra retratar la complejidad humana juvenil, a la luz de los acontecimientos del tiroteo que se diera en un colegio de Colombine, en los Estados Unidos.
No son pocas las películas en donde este tipo de eventos violentos han sido llevadas al séptimo arte, lo que ha dado ocasión a los espectadores de hurgar en los entretelones humanos de aquellos jóvenes que se ven envueltos en este tipo de sucesos. Así, en cintas como Klass (Rag, 2007), nos acercamos a los complicados días de un adolescente que sufre acoso hasta que cansado decide asumirse como un "ángel vengador" a través de una masacre escolar. Por su parte, True dirties (Johnson, 2013) apela al found footage, para contar la historia de un par de jóvenes que deciden filmar una masacre real en su colegio y cuya manufactura muestra la delgada línea roja entre una historia real y la ficción. En esta tesitura, We need to talk Kevin (Ramsay, 2012) penetra en el ámbito familiar para ir construyen el perfil de un niño hasta alcanzar la adolescencia, para presente lo complicado que es reconocer síntomas vinculados a una mentalidad y comportamiento errático de un miembro de la familia, hasta que ya es demasiado tarde. Finalmente, desde el terreno documental, Bowling for Columbine (Moore, 2002) y Newtown (Snyder, 2016), presentan el recuento de dos masacres escolares desde un punto de vista realista, haciendo acopio de testimonios para darle presencia a la experiencia postraumática de quienes fueron víctimas de aquel oscuro día.
Y es que igual que pasara en el caso mexicano, tras seguir desde las alturas a un auto por los suburbios de una ciudad hasta que quien conduce y su acompañante llegan a su destino: el colegio que será el escenario de un acontecimiento que marcaría las vidas de quienes lo vivieron. El director de Elefante, ya muestra el tono como la atmósfera y los recursos de los que echará mano para recrear una mañana plácida en la que -como a diario ocurría- las dinámicas y actividades que distinguían a aquel centro educativo, se verían alteradas por la decisión de dos jóvenes de tomar por asalto su colegio, para dar asesinar a todos aquellos que se encontraran en su camino, cual "ajuste de cuentas", por motivos del que en la cinta apenas y pueden reconocerse algunos guiños.
Tras ver esta película, te invito a que la analices, para lo cual te propongo los siguientes criterios:
- Acepta la invitación que se te hace a tu correo de estudiante, para que seas colaborador del blog a partir de esta entrega.
- Para la entrega de esta actividad, deberás abrir en el blog una Nueva entrada, para que ingreses a la interface del blog, pongas título a tu entrega y redactes en un texto de entre 700 y 800 palabras tu análisis.
- Tu análisis debe iniciar describiendo el contexto en que se desarrolla la película, para que destaques aquellos elementos técnicos vinculados al ritmo, al espacio y el tiempo, que consideres oportuno destacar.
- Hecho lo anterior, en no más de 100 palabras redacta la sinopsis de la película.
- A partir de allí, mencioona 3 eventos que consideres son clave para entender la estructura narrativa de la película, en donde puedas referir a algunos de los personajes protagonicos o incidentales que te parezcan oportunos mencionar.
- Posteriormente déjate lleva por la impresión que te ha causado la cinta y complementa tu ejercicio con recursos que ilustren tu abordaje: imágenes, ligas a fuentes, clips ilsutrativos.
- Tu último apunte debe ser para explicar porqué consideras que la película se llama Elephant.