Flick y Don Umberto.
Vittorio De Sica fue una figura colosal del cine mundial, considerado uno de los padres y máximos exponentes del neorrealismo italiano. Su obra; Umberto D. (1952), es quizá el retrato más desgarrador sobre la soledad humana.
La película narra la historia de Umberto Domenico Ferrari, un funcionario jubilado que intenta sobrevivir en la Roma de la posguerra con una pensión miserable que no le alcanza siquiera para cubrir sus necesidades básicas. Hundido en la pobreza y enfrentando el desahucio por parte de una casera inflexible, don Umberto experimenta la indiferencia de una sociedad que parece haber olvidado el respeto por sus ancianos.
Sus únicos apoyos emocionales son la joven y bondadosa criada de la pensión y, sobre todo, su fiel perro Flick, quien se convierte en el último refugio de humanidad para un hombre que ha sido despojado de todo. Al observar la relación de Don Umberto y Flick, no puedo ver solo a un hombre junto a su mascota, pues para el no solo es eso, sino un espejo de su propia dignidad pues es el único que no lo juzga por su pensión miserable ni por su ropa gastada, sino que le otorga el rol de protector y compañero, obligándolo a mantenerse en pie cuando la tentación de rendirse es absoluta.
Reflexión
Don Umberto no puede permitirse morir porque no podría garantizar el bienestar de Flick, quien actúa como un ancla a la vida, su presencia impide que se desvanezca. Para alguien que ha sido funcionario público y ha vivido bajo un código de orden y respeto, la custodia de Flick representa el último deber que le queda en un mundo que ya no le exige nada porque ya no lo considera útil, debido a ello, que Flick pase hambre o sufra es la prueba definitiva de su propio fracaso como hombre.
En la escena donde don Umberto finge estar enfermo para ir al hospital y tener comida y techo, podemos ver que su mayor angustia no es su salud, sino el destino de su perro.
Cuando se da cuenta que ya no tendrá un techo bajo el que dormir, lejos de pensar en utilizar el poco dinero que le queda para comprar comida o vender sus cosas para conseguir más efectivo, trata de usarlo para pagar un refugio donde traten bien a Flick, pero al darse cuenta de que nadie lo protegería con la misma seriedad que él lo hace cambia su opinión, pues no buscaba únicamente le dieran cuidados, si no que lo quisieran.
Opinión
Nunca había tenido la oportunidad de ver esta película y ninguna otra de esta corriente cinematográfica, sin embargo considero que a pesar de no contar con tramas extravagantes o ficticias, el mensaje que nos deja es muy significativo, pues es una persona real viviendo una situación real.
Considero que no es de las películas que retratan el bien y el mal en una lucha interminable y que el final feliz llega al vencer al villano, pues no hay villano que vencer, y si lo hubiera, en este caso seria el sistema injusto, o la casera que poco tolerante, sin embargo no hay maldad de por medio, solo actos puramente humanos.
Me causó mucha tristeza reflexionar que a pesar del tiempo transcurrido desde la película a hoy en día, el panorama para los adultos mayores no ha cambiado mucho, pues son pocos los establecimientos que aceptan trabajadores de la tercera edad, pero la situación es aun peor para todos los que a edad avanzada ya no pueden siquiera valerse por si mismos, ni cuentan con alguien que vea por ellos.
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