jueves, 16 de abril de 2026

Umberto D la resilencia de un hombre que lo perdio todo

En los años de la posguerra había dos Italias: Una Italia llena de cultura, avances, moda y lujos; y la Italia que estaba cargando con las consecuencias de la posguerra. La cara que se le daba al resto del mundo era una Italia feliz que superaba la consecuencias de la guerra con la frente en alto y buena cara, el resto del país sufría de crisis, desempleo, despojo y olvido.

Fue en este contexto y con una industria cinematográfica fragmentada por la guerra que un grupo de directores y críticos decidieron reinventar el cine como se había hecho antes. Con la recién libertad de la que disponían y mucha conciencia social, dejaron de lado los sets, las grandes producciones y los actores de renombre, para empezar a grabar historias comunes, en locaciones reales y con gente de la calle, historias que retrataban la vida de los italianos comunes de aquellos quienes realmente lidiaron con las consecuencias de la guerra.

Películas como:

Sciuscià 1946

Roma citty aperta 1945

I ladri di biciclette 1948

Narran las historias de estas personas y su día a día.

Umberto D nos cuenta la historia de un extrabajador administrativo que sufre los desaires y abusos constantes a su dignidad, por parte de su casera, quien amenaza con dejarlo en la calle si no le paga. Umberto pasa por multiples peripecias intentando conseguir el dinero antes de quedarse en la calle, todo esto mientras la idea de quitarse la vida le ronda en la cabeza.


La película a nivel visual es sencilla pero eficaz no ocupa metáforas ni formas llamativas, sino todo lo contrario, busca retratar escenarios comunes, para contar la historia de un tipo común que solo ha tenido mala suerte, la historia es simple pero poderosa, el tratamiento de los personajes es fenomenal para crear una atmosfera real y convincente, todos fueron de una u otra forma significativos en el filme.

Desde quienes con indiferencia lo ignoraban, hasta quienes le robaban con una sonrisa en la cara, la mayoría de personajes muestran la falta de empatía y solidaridad hacia un hombre honorable y amable que parecía demasiado ingenuo para ese mundo y es que solo un puñado de personas son las que le muestran algo de amabilidad y calidez cada uno de diferente manera; la trabajadora del hogar, su amigo en el hospital de la beneficencia y su inseparable compañero flike.


En lo personal me parece muy interesante se muestra como es envejecer, ser cada vez más olvidado, perder la capacidad de trabajar y ser tratado como un estorbo, me parece que da un mensaje muy importante a los espectadores sobre empatía. ya que no solo nos hacen tomarle afecto al señor, sino a su perrito, un animal noble y fiel que acompaña a nuestro protagonista de forma honorable, y sin embargo toma su propia decisión a la hora de escapar de su dueño cuando este quería suicidarse con él. Creo que ahí el perro muestra mucha humanidad, no solo por mostrar autonomía ante su dueño, sino por darle una lección de forma indirecta y después perdonarlo para empezar a jugar con él.

Creo que otro elemento que nos ayuda a empatizar con el es el tiempos en sí, sin cortes apresurados y con casi nulas elipsis dentro de las escenas vemos como el tiempo le da entero protagonismo a Umberto haciendo la situación no solo más cotidiana sino íntima y real, autentica; cosa que es un acierto enorme dentro de la película.

Umberto sin embargo nos muestra que no solo se puede envejecer con dignidad, sino afrontar cualquier situación difícil con ella, que a pesar de todo nuestro carácter y actitud ante las situaciones de la vida son lo que nos define y que el honor no se compra, al menos yo me quedo con eso. 





1 comentario:

  1. Diego:
    Gracias por su comentario
    Considero que si bien pudo haber identificado la fuente de consulta como lo pedí, el haber empleado más de un fotograma ya pinta al trabajo diferente. Considero que el tratamiento que hace de la trama así como de aquello detalles que le parecen interesantes, permiten asomarnos a la vida de Umberto De como personaje con atributos para entender los dilemas que se viven tras una jubilación: la pobreza, la soledad, el abatimiento, la dignidad. Y sí, también el honor, algo que queda manifiesto a lo largo de la historia.

    ResponderEliminar

Umberto D la resilencia de un hombre que lo perdio todo

En los años de la posguerra había dos Italias: Una Italia llena de cultura, avances, moda y lujos; y la Italia que estaba cargando con las c...